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27 de octubre de 2014

Islas Ballestas

Ubicación: Islas Ballestas, Perú


Volver de Chavín a Lima nos llevó 12 horas de viaje, aunque las 3 últimas horas fueron de atasco en Lima. ¡¡Desesperantes los embotellamientos de esta ciudad!! (son famosos). 

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Por el camino paramos en la laguna de Conoccocha para contemplar las aves y patos, pero sobre todo para hacer una ofrenda a la Pachamama, con la intención de que el viaje continuara siendo bueno. 
No sé si oyó las palabras quechua que Héctor pronunció con voz grave, o si aceptó la ofrenda de hojas de coca y cigarrillos que tiramos al lago al finalizar el rito, pero realmente el viaje fue muy bueno ;-) 

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Laguna de Conoccocha

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Nuestra ofrenda a la Pachamama

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Patos construyéndose el nido



Desde aquí tuvimos la última visión de los nevados de la Cordillera Blanca, y continuamos rodando hasta la costa. 

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No sólo nos despedimos de las altas montañas nevadas, sino también del cielo azul porque a medida que nos acercábamos a la costa, éste se cubría del manto gris y blanco, opresivo, que ya habíamos "padecido" a nuestra llegada a Perú.  

Playa Chorrillos

Paramos en Playa Chorrillos, ya cerca de Lima, a comer un estupendo cebiche o ceviche (dicen que esta es una de las mejores zonas para comerlo) y... sí! el famoso plato llamado "Parihuelas" que habíamos "descubierto" en la exposición del museo de Chavín. 

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Parihuelas, no me digáis que no tiene una pinta espectacular. Pues sabe mucho mejor!! 
Amigos... éste es uno de los platos que no debéis dejar de probar si viajáis a Perú, y mejor en la costa. Es una sopa hecha con pescado, marisco y ají (pimiento rojo) y está deliciosa. En este caso el pescado era corvina. 


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Cebiche de langostinos, también riquísimo


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Haciendo tiempo mientras nos preparaban los cebiches y nuestro Parihuelas :)



Como decía, llegamos a Lima siendo ya de noche y algo tarde. Al día siguiente debíamos levantarnos a las 3.30 a.m. para salir al puerto de Ica e intentar salir en la primera de las dos opciones de barcas para visitar las Islas Ballestas. 


Islas Ballestas
Pescadores volviendo a puerto



Tenedlo muy en cuenta, al menos según la época del año que vayáis (en este caso su invierno), es importante: hay dos salidas, a las 8 de la mañana y a las 10 de la mañana. 

Ballestas


Es probable que alguna de las dos se suspenda por el mal tiempo, así que si vais a primera hora tenéis dos opciones por delante para ese día... 

Tuvimos mucha suerte porque los dos días anteriores no habían podido salir en ninguna de las dos horas y de hecho el jefe del puerto no autorizó la primera de ése día hasta escasos minutos antes de producirse. 
¿Sería la ofrenda a la Pachamama? 

Para más INRI, llegamos con la hora pegadísima al culo, en concreto a las 8.05 h pero como la salida no es muy puntual, no hubo problema y pudimos ir. 

Islas Ballestas

Nada más salir del puerto, unos delfines nos saludan. 
Siempre da alegría ver a estos animales, a los que asociamos la simpatía humana porque no temen acercarse y "juguetear" entre los barcos o en los puertos. 

Luego de una rápida navegación de una media hora o algo menos, llegamos a las islas. 


Islas Ballestas

Las Islas Ballestas no me emocionaron tanto como había pensado. 
Quizá fue porque el día estaba feo, o porque estar rodeados por otras barcas llenas de visitantes, todos con chalecos salvavidas de color naranja chillón (como yo misma) y el motor fuera borda a toda velocidad hasta llegar allí... no resulta ni romántico ni aventurero ni nada similar. 
La visita completa dura aproximadamente una hora y media. 


Islas Ballestas


Lo primero que ves es el llamado Candelabro, una figura que recuerda a este objeto (y también a un cactus, más probable que sea una representación de éste ¿no?). Es un gráfico de grandes dimensiones dibujado con un surco en la arena, de 50 cm de profundidad. ¿Por qué se conserva, si está en arena? Porque ha quedado fijado por la sal marina, que a su vez se ha cocido al sol. 

Islas Ballestas

No se sabe qué significa, aunque dicen que es muy probable que se hiciera en el s. XIX porque no hay noticias anteriores a él y estas costas ya eran muy visitadas. Otros señalan que tiene unos 2.500 años de antigüedad. 
Quizá es una señal de protección o de guía para navegantes. Quizá represente al cactus símbolo de poder en la cultura Chavín, o incluso dicen que podría estar en conjunción con la constelación Cruz del Sur. 

Poco más adelante llegamos a un grupo de islotes, el que hoy en día se visita (las islas son más extensas). 

Islas Ballestas


Arcos de piedra cubiertos del famoso "guano", los excrementos de los cientos de miles de aves que allí habitan y que son explotados desde hace muchísimo tiempo. Contienen mucho potasio, fósforo y nitrógeno, y por ello son un excelente abono agrícola. Dicen que el guano de Perú tiene una gran pureza por la escasez de lluvias de la zona. 

Islas Ballestas


Los españoles pusieron en marcha la explotación a gran escala. Cuando ellos llegaron, ya se utilizaba el guano en los campos de los pueblos próximos a la costa, y como ávidos conquistadores sedientos de riqueza... vieron e impulsaron el sentido comercial al asunto. 

Islas Ballestas
Instalaciones para embarcar los sacos de guano


Hoy en día sigue siendo una fuente de riqueza de la zona, pero la cantidad de guano ha descendido muchísimo por la sobreexplotación de los siglos de atrás y hoy está en franca decadencia. Bueno, por eso y por la competencia de los abonos químicos, y por el descenso de la población de aves.  

Yo pensaba en que la recogida de guano debe de ser uno de los trabajos más duros del planeta. Cómo tiene que ser ir a las rocas a arrancar el guano y transportar los sacos sobre tu espalda, mientras el viento y el sol te azota sin piedad, y con riesgo de que las olas te lleven por delante.

En esta época invernal no se trabaja en la recogida, sino que se espera a que la capa de guano se regenere. 


Islas Ballestas



Hay muchas aves, aunque la población ha descendido vertiginosamente en las últimas décadas por el cambio climáticoParece ser que la temperatura de la corriente de Humboldt está cambiando y esto afecta a los bancos de peces con los que se alimenta toda esta población de aves. La cadena se rompe, el desastre sobreviene una vez más. 

Las escenas se suceden ante nuestros ojos, más o menos guiados por el tipo que "capitanea" la barca que nos transporta, señalándonos lo más interesante: 

Algunos pingüinos Humboldt, extraños, bonitos, pocos. 


Islas Ballestas
Los esquivos Pingüinos Humboldt en la parte inferior de la foto. 



Preciosos pelícanos, de enorme tamaño, que se acicalan y comunican entre sí encaramados a peñas rodeadas de agua. 

Los guapos de Ballestas


Un león marino bebé que llama a la que podría ser su madre. No puede acercarse a ella porque un abismo entre los salientes de roca en los que está cada uno les separa y no encuentran la forma de remediarlo. Quizá con la próxima marea alta.  

Islas Ballestas

Ballestas' baby



Otros leones marinos que dormitan solitarios en las rocas salpicadas constantemente por el agua y el viento. No sé de dónde me había sacado yo que aquí hay grandes colonias como en la costa de Namibia, pero nada más lejos de la realidad, al menos en esta época del año. 

Islas Ballestas



Alcatraces de cabeza blanca que están por todas partes, volando a velocidad vertiginosa, chocándose contra el mar para entrar a pescar algún pez desprevenido y volviendo a salir casi en vertical para ir a posarse en las rocas. 
Grandes colonias cubren las rocas de las islas. 

Islas Ballestas

En una isla de suaves colinas algo parece que se mueve, una mancha negra enorme. Es una colonia de cormoranes de pecho blanco. Casi da miedo pensar en andar entre ellos, pero no está permitido... 

Islas Ballestas


Y hasta aquí esa primera parte de un día larguísimo que terminaría entre las dunas del desierto de Paracas, y que mejor os cuento en la próxima porque no quiero cansaros ;) 

Islas Ballestas

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Reserva Nacional Paracas
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20 de octubre de 2014

Chavín de Huántar

Ubicación: Chavín de Huantar, Perú


Nos despedimos con pena del Callejón de Huaylas. En tres días intensos habíamos descubierto espacios maravillosos, y ya no volveríamos a ver al señor Huascarán, el pico más alto de Perú. 
Realmente me dio pena... pero había que continuar, es la gran pega de los viajes con tiempo limitado. Es difícil cansarte de un sitio y fácil que te sepa a poco. 

Altiplano de los Buenos Aires


Tras la última noche en Huaraz, tomamos rumbo a Chavín. Lo más lógico es hacerlo al revés (visitar primero Chavín y después dirigirse a Huaraz para volver a Lima después), pero quienes van hasta Chavín es para visitar el yacimiento arqueológico de la cultura preincaica más antigua encontrada hasta el momento (1.400 a.C.), y éste cierra los lunes así que la combinación no nos venía bien y lo hicimos al revés.  

El camino hasta allí consiste en un larguísimo día de carreteras repletas de curvas, subidas y bajadas. Las últimas horas se hacen especialmente cansadas. ¡Pensar en rehacer el camino al día siguiente se hacía duro!! 
Luego no fue tanto, ya sabéis, cuando uno hace el camino por segunda vez siempre se hace más corto ;-) 


Primero subimos al Altiplano de los Buenos Aires, llamado así porque nunca sopla un viento fuerte ni demasiado frío. Desde allí los nevados de la Cordillera Blanca nos saludaban, así que aunque no era lo mismo que en el Callejón, me puse contenta, je, je, porque pensaba que ya no los volvería a ver!! 



Altiplano de los Buenos Aires


Laguna Querococha


Avanzando hacia ellos, por una quebrada, llegamos a la laguna de Quenuccocha, de preciosas aguas azules y verdes y presidida por el nevado Yanamarey Norte (5.237 m.).  

Laguna Querococha


Por cierto, aquí se rodó "Paloma de Papel", una película que habla sobre el reclutamiento y adoctrinamiento de niños por Sendero Luminoso para la lucha en la guerrilla. Les hacían actuar como señuelos ante el ejército. Les enseñaban a manejar las armas, a evitar las lágrimas, a no distinguir entre el bien y el mal en su concepto más puro. A matar.
Os la recomiendo, creo que está disponible en Internet. 

No sé si fue ése mismo día cuando Héctor nos habló de la época del conflicto armado del gobierno y Sendero Luminoso. Él estuvo en el ejército por aquellos tiempos y en "zonas calientes" como ésta. 
Nos habló de las barbaridades que se cometieron por ambos bandos, aunque afirma que no por el grupo en el que él estaba. 

Las víctimas, como siempre, las buenas gentes del pueblo. Muertes inútiles por el fanatismo de un lado y el exceso de poder que dan las armas y la autoridad por otro lado. En estas pampas se oyeron los tiros, se hizo desaparecer a muchas personas que únicamente querían vivir en paz. O sencillamente les mataron de hambre robándoles toda su comida, ganado, leña con la que sobrevivir al duro invierno. Sus medios de subsistencia.

Impresiona que te lo cuente uno de los participantes que hoy es profesor de Historia y Guía Turístico, con voz tranquila, manteniendo el sentimiento pero también el equilibrio en el relato. Esforzándose por llegar a cierta objetividad, aunque es imposible cuando has participado a ése nivel en los hechos. 

Gracias Héctor, un privilegio.  

Laguna Querococha


Laguna Querococha


Había bastante turismo local y unos niños se intentaban ganar unos soles con sus corderos y crías de llama en brazos, a costa de posar para los turistas. 
También recuerdo a una pareja que me pidió hacerles una foto, y después, tras preguntarme si era chilena y responder que no, que soy española, me pidieron hacerme una foto con ella "para el Facebook". Por ahí andaré, ja, ja.

Un poco más adelante, subiendo sin cesar hasta los 4.500 m., un túnel cruza la cordillera y comunica con la provincia de Chavín. 
La carretera sigue pero casi sin asfaltar, con muchas curvas y pendientes de vértigo que hacen que la conducción sea lenta y pesada. Éste fue el tramo más duro, estaba cansada hasta de leer, el paisaje era un poco agobiante. Sequedad y pedregales ocupaban casi todo el horizonte. Las montañas lucían desnudas prácticamente de nieve y glaciares, que claramente han retrocedido en los últimos años. 

Sin embargo, al cabo de... ¿un par de horas? vemos el valle de Chavín propiamente dicho y paramos. 

El paisaje era de nuevo precioso, con las laderas cultivadas en terrazas como hacían los antiguos habitantes de estas tierras, hasta casi la misma cima. 

Chavín de Huantar


En el fondo del valle hacía un calor tremendo, y después de comer algo pronto para evitar "la hora punta" de las visitas, entramos en el yacimiento
Tened en cuenta que no hay sombras en prácticamente ningún sitio del mismo, así que llevad agua, sombrero y protector solar (o bloqueador, como dicen allí).  

Las ruinas fueron descubiertas para la ciencia -el lugar siempre ha estado habitado- por Julio César Tello,  un médico graduado a principios del s. XX que continuó estudiando y especializándose en Antropología -becado- en EEUU y el Reino Unido, y que es considerado "el padre de la Arqueología peruana".  

Perú debe a este apasionado por la Arqueología grandes descubrimientos, por ejemplo en Paracas y en el Valle del Urubamba. 

Chavín de Huantar
Detalle de la estela de Raimondi




Poco a poco se ha ido reconstruyendo la historia del lugar, al principio un tanto misteriosa pues se encontraron restos de cerámica y tejidos de muchas otras zonas del Perú, y en dichos lugares también se han encontrado objetos de aquí, pero no había evidencias de que fuera una cultura tan extendida. Y es que Chavín fue un centro de peregrinaje, una especie de "Lourdes" de la época. 

Las gentes viajaban hasta aquí desde muchos lugares para rezar, consultar al oráculo, pagar limosnas, abastecerse de alimentos, cerámica. Un lugar que difícilmente podría haber soportado una gran población estable, pero de fácil acceso siguiendo el curso del río Mosna. 

Chavín de Huantar
El río Mosna, cuyas orillas llenas de plásticos contrastan con las calles limpias del pueblo, aunque no se aprecie bien en esta foto.  


Aún los españoles hicieron referencia a este lugar cuando llegaron. Fray Antonio Vázquez de Espinosa, en el siglo VII, cuenta: 

"Un santuario de los más famosos entre los gentiles; como entre nosotros Roma y Jerusalén, adonde venían los indios a ofrecer y hacer sus sacrificios, porque el demonio del lugar les declaraba muchos oráculos, y así acudían de todo el reino". 

Aún hoy en día se sigue excavando (allí estaban los arquéologos y peones dándole al pico y la pala), pero cuando Julio César Tello empezó, estaba prácticamente en su totalidad enterrado en unas pequeñas colinas junto al pueblo y la teoría dominante es que un gran terremoto sepultó el santuario. 

Quizá las lomas de alrededor aún oculten más tesoros arqueológicos. 

Chavín de Huantar
La gran plaza central del antiguo Chavín

Las ruinas, a simple vista, no son especialmente bellas, pero tienen rincones sorprendentes.  

Nos recibe una réplica de la "estela de Raimondi". 

Raimondi fue un naturalista italiano que visitó el lugar en el s. XIX y encontró la estela en casa de Timoteo Espinoza, que la utilizaba de mesa después de haberla encontrado en sus campos. 

La original se muestra en el Museo de Arqueología, Antropología e Historia de Perú, en Lima. 

Es preciosa, delicadamente cincelada, y representa a un dios que dicen se parece a Wiracocha, el dios Sol. 


Chavín de Huantar
La estela de Raimondi


Chavín de Huantar

Más adelante, y tras pasar un buen rato bajo el sol implacable de la gran plaza central de lo que fue el santuario (en el transcurso del cual llegué a decir que no podía más, que me estaba quemando la piel por mucha crema que me diera y la cabeza ya me daba vueltas), fuimos al encuentro de una piedra con 7 hoyos que coinciden con las estrellas de la Nebulosa de Orión. 
Si los huecos se llenan de agua en una noche clara y en determinada estación del año, las estrellas se ven reflejadas en cada uno de ellos. 

Fuente: www.cielosur.com / Foto de Omar Mangini, Buenos Aires. 


Chavín de Huantar


Esta sería la primera de las demostraciones que encontramos en los yacimientos preincas e incas de cómo los sacerdotes utilizaban la observación del cielo para poder anunciar cuándo llegaban las estaciones meteorológicas. Junto con la observación del clima y sus ciclos, "predecían" los acontecimientos que más importaban a un pueblo que dependía de la agricultura: lluvias, sequías, tiempo de siembra...  

Chavín de Huantar
Relieve de dos serpientes en uno de los escalones de acceso a los templos. 



Junto a dicha piedra, "El Castillo" se alza con sus muros ligeramente inclinados para evitar que se derrumbaran por los seísmos.
Son los primeros muros de piedra labrados hace miles de años que veo en este viaje, y me dejan con la boca abierta por su perfección (sin saber yo que en realidad son algo "toscos" al lado de lo que vería más adelante). ¡Me encantan!

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar
Detalle de una de las columnas de la que debió de ser la puerta principal de uno de los templos. 


Lo bueno de Chavín es que puedes entrar en el templo y sumergirte en las galerías construidas con enormes bloques de piedra. Alucinante. 


Chavín de Huantar


En la Galería de las Ofrendas, un poco claustrofóbica, está el Lanzón de Chavín. Este es un monolito de 4,5 metros de altura en forma de cuchillo en el que están grabados los rasgos de un dios terrible. 

Chavín de Huantar

Hoy en día sólo se puede ver a través de un cristal. Antes se podía acceder hasta él y rodearlo pero ya se sabe, la gente no lo respetaba debidamente y por motivos de conservación han decidido protegerlo así. 
Se visita en fila india, y si hay más gente esperando sólo puedes estar unos segundos. 
Se puede hacer fotografías, sin flash por supuesto (además rebotaría en el cristal y no serviría de nada).  



Chavín de Huantar



En otro punto del templo hay una zona de galerías realmente que impresiona, mucho más altas y anchas. El trabajo de la piedra es maravilloso y me recordó mucho al yacimiento de la Edad del Bronce de Newgrange en Irlanda. 


Chavín de Huantar



En todas estas galerías se encontraron vasijas con restos de bebida y comida, tubos con alucinógenos hechos a base de un cactus llamado San Pedro (mescalina), huesos de llamas, aves, y también de 21 personas... cocidos o asados y roídos. Sí, se practicaba el canibalismo

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar


Quizá el mejor hallazgo, sin embargo, no es éste sino las cabezas "clava". Son cabezas de piedra que estaban empotradas en los muros exteriores del templo, a unos 4 m. del suelo. Hoy en día sólo hay una en su lugar original, pero se han encontrado decenas de ellas y las más recientes el año pasado. 

Todas tienen una cara distinta, de tipo felino.
La mayoría lucen ojos saltones
Algunas, además, tienen unas líneas que salen de sus narices hacia abajo, y se cree que representan las hemorragias que tenían los sacerdotes cuando esnifaban mucha mescalina (los ojos saltones también remiten a su estado por el consumo de droga). 

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Los rasgos felinos tienen también su explicación. Siendo el puma y felinos de este tipo animales muy importantes en la simbología de estas religiones, se cree que la aspiración -nunca mejor dicho- de los sacerdotes era convertirse en uno de ellos. Por eso utilizaban la mescalina. 
Como en tantas otras culturas, los alucinógenos llevan a creer al ser humano que traspasa alguna puerta hacia otra dimensión. 

Dicen que vivían aquí unos 200 sacerdotes, todos hombres, pero no se ha encontrado ningún enterramiento hasta la fecha. 

Chavín de Huantar


Terminada la visita, con un cielo del que nos llegaban truenos, fuimos a ver el museo que hay a las afueras de Chavín y que es muy interesante porque allí están la mayoría de cabezas clava originales encontradas en el yacimiento, una reproducción del Lanzón que te permite verlo entero, y buena parte de los hallazgos de cerámicas y demás. También hay fotografías de cuando Julio César Tello hizo las primeras excavaciones, y piezas de otros yacimientos arqueológicos. 
El edificio se ha levantado con ayuda de Japón, y la verdad es que la exposición está muy bien. 
Eso sí, no se permite hacer fotos así que tenéis que ir a verlo!! 

Chavín de Huantar

Os cuento una pequeña anécdota. En la primera sala del museo había una pequeña exposición temporal sobre la gastronomía de Perú. Curioseamos entre las fotografías y mi compañero Martín y yo nos quedamos parados ante un plato llamado "Parihuelas" que tenía una pinta increíble. 
Nos prometimos probarlo a la primera oportunidad que se presentase. Me apunté el nombre y todo! Je, je, je. Ya os contaré, pero esto sirve para ilustrar que si uno está atento a los detalles que parecen tontos, puede que te sirvan para hacer tu propio descubrimiento ;)

Nos quedamos a pasar la noche en el Hostal La Casona, un sitio un poco guarrete aunque su patio y tipismo es muy bonito y está en plena plaza de Armas. 

Chavín de Huantar


Nos dimos una vuelta por el pueblo mientras caía la noche. Chavín es bastante agradable, sobre todo viniendo de los pueblos del Callejón de Huaylas que ya no tienen arquitectura tradicional. 

Chavín de Huantar



Aquí las casas son de adobe y lucen pintadas de colores excepto las de la Plaza, que son blancas. 

Callejeando te puedes encontrar con rincones tan curiosos como un molino de los de antes en plena faena, con la gran piedra moliendo el grano. Eso sí, a la mujer que estaba trabajando no le hizo ninguna gracia que nos asomáramos, y menos con las cámaras colgando del cuello así que nos despidió con cajas destempladas, pero estaba en su derecho. 

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar


Chavín de Huantar


Cenamos en uno de los sitios populares que hay detrás de la iglesia. Los parroquianos eran familias indígenas u hombres solos que llegaban, comían y se iban con bastante rapidez. 

La tele estaba puesta y emitía noticias desastrosas, el periodismo alarmista que se estila por allí y que por cierto parece que aquí se empeñan en imitar, y anuncios publicitarios que nos resultaban muy graciosos. 
También parte de una telenovela si no recuerdo mal, con actores muy sobreactuados y mucho melodramatismo. 
No soy aficionada a la tele, pero de vez en cuando hay que ver un rato de la de donde vas, porque forma parte de su vida y refleja "algo" de ella. 

Cuando nos trajeron nuestros platos no nos lo podíamos creer. Yo había pedido "Dieta de gallina", una sopa hecha con gallina, algunas verduras y fideos. Otros pidieron espaguettis. 
Eran raciones enormes, gigantescas. 
¡Una sopera entera para cada uno! 
No pude casi ni empezar, a la quinta cucharada estaba agotada sólo pensando en la "faena" que tenía por delante y en lo imposible de la misma, y al final me dejé mucho más de la mitad.  
¡¡Creo que ha sido la primera vez en mi vida que se me ha quitado el hambre al ver tanta comida destinada a mi!! 
El precio fue "de risa", junto con una bebida creo que no llegamos a pagar más de 3 € cada uno. 

Pues hasta aquí hemos llegado... Me despido por hoy con unas fotillos de Chavín "la nuit" ;)

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar

Chavín de Huantar


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