Los que me conocéis y los que habéis leído algunos post de este humilde blog, ya sabéis que uno de los aspectos en los que me fijo mucho en los viajes es la gente que allí habita.
La naturaleza es fascinante y me recuerda el tesoro de planeta en el que vivimos y sin el que no podemos vivir, es indiscutible. Pero además, soy firme admiradora de la riqueza y diversidad cultural que los humanos aportamos al mismo. Esas otras culturas son, en mi opinión, parte del alma del lugar que visito en cada momento y aunque sea brevemente.
Más o menos exóticas, más o menos contemporáneas a nosotros en ideas, estilo de vida, gestos, etc., todas logran que descubra algo nuevo del ser humano, de ellos y de mi misma en la medida en que puedo interaccionar, comparar y contrastar con "el otro".
Considero que comparando y contrastando podemos llegar a tener una mirada más amplia de nosotros mismos, de cómo vivimos, de hacia dónde vamos, y adoptar o cambiar posturas, actuar en consecuencia.
También hay sentimientos y sensaciones más primarios:
- Me fascina y emociona sentir que comprendo y soy comprendida con un simple gesto o mirada. O quizá no, lo cual lleva a esforzarme para lograr lo anterior, y con ello aprender también.
- Me fascina recuperar cosas que aquí parece que se están perdiendo, como la hospitalidad, o el simple contacto físico con los desconocidos (roces, abrazos, apretones de manos, gestos durante la conversación, risas, y un largo etcétera).
- Me fascina comunicarme con desconocidos sin inhibiciones culturales, y esto sí que generalmente ocurre cuando estás entre culturas diferentes a la tuya.
Por eso quería abrir esta nueva página, donde "recopilar", si ello es posible, alguna de estas sensaciones en forma de imágenes. Pequeños contactos con personas y personajes con las que por unas razones u otras nos llegamos a relacionar, a saludar, a observar, a jugar...
Os dejo con ell@s!
India Sur
La vendedora de flores plástico de la estación de autobuses de Kanchipuram se acercó a nosotros, que estábamos buscando el bus para ir a Mamallapuram. Se acercó tímidamente, observándonos con fijeza, y sin ofrecernos flores ni pedirnos limosna.
¿Nos quería ver de cerca? quizá fuera eso. Maldita barrera idiomática.
Era última hora del día, seguramente llevaba unas cuantas horas vendiendo su mercancía, cada vez más despeinada, cada vez más cansada y hambrienta. No sé si ella nos lo pidió o yo le pedí permiso, pero me dejó hacerle una foto y una sonrisa le iluminó la cara cuando se la hice.
No sé si se sentía homenajeada por ello, quizá sí.
Intercambiamos sonrisas y gestos amables y ella sonrió de buena gana con nosotros. Su mirada despedía un bonito brillo cuando lo hacía.
Espero que ésa jornada tuviera un balance positivo para ella, aunque sólo fuera porque le habíamos dado la anécdota del día, el encuentro amable del día. Encontramos y subimos al bus y cuando quise buscarla desde la ventanilla para una última despedida con la mano, ya no estaba. Se fue igual de discreta y humildemente que llegó, pero su recuerdo no, su recuerdo sigue aquí y ahora con todos vosotros.
Malí
Vuelvo a recordar este gran país, hoy dividido en dos por una insurrección herencia del colonialismo aún hoy, que los islamistas están aprovechando para ejercer su crueldad despiadada. Recuerdo esa noche en un campamento de Kel Tamashek, "parientes" de los tuareg. Nos dejaron montar las tiendas al lado, y la noche nos regaló cantos y risas con los chavales del campamento... chavales que al día siguiente nos regalaban sus sonrisas delante de su hogar. Han pasado cuatro años, serán ya unos hombrecitos y unas mujercitas, en esa sociedad donde la adolescencia tiene poca cabida. Ojalá las cosas les vayan bien, ojalá, in sha allah!.
India Sur
Para visitar la Reserva de Periyar, contratamos un rickshaw para que nos llevara y trajera al pueblo. Quedamos con él a las 5 a.m. (hay que ir prontito para ver monos, elefantes, etc.), y cual no sería nuestra sorpresa que apareció junto con un amigo, sus señoras, y los peques. Resulta que allí era día festivo y habían pensado que, si no nos importaba a nosotros, se iban a pasar el día a la Reserva -en el centro de visitantes hay un pequeño restaurante-. Les dijimos que sí porque decir "no" a las 5 a.m. no nos parecía bien, y porque parecía buena gente. De hecho, lo eran y pasamos un trayecto bastante divertido. Hicimos una parada para tomar té y un plátano para desayunar, después en un templo ya dentro de la reserva para que ellos hicieran la ofrenda, y las mujeres se reían de vernos fumar a mi amiga y a mi, y nos acabaron pintando los ojos con su khol y poniéndonos una tika a cada uno. Siempre recordaré con cariño a esa gente tan simpática y agradable, y sus preciosos bebés, engalanados para la ocasión ;).

Uzbekistán
Paseando junto al exterior de la muralla de Khiva, uno de los enclaves de la Ruta de la Seda, ciudad-museo, y bastante más desconocida que Samarcanda, me encontré con esta mujer. Nos saludamos, nos miramos, y le pedí permiso para hacerle una foto. Asintió y tímidamente se quedó quieta... Este es uno de los retratos que más me gustan de todos los que he ido acumulando a lo largo de mis viajes. Su timidez hizo que no mirara a la cámara fijamente. Su rostro refleja una vida, que no sé cómo ha sido, pero que ahora parece plácida, llena de calma. Se la mostré en la pantallita de la cámara y se rió, creo que le gustó :-). Empezó a hablarme, yo no la entendía, pero al final por gestos llegué a comprender que quería que le enviara una copia. Me dio su dirección en un papel, y así lo hice al volver a casa. Espero que la recibiera, aunque quién sabe...
Burkina Faso
En el Sahel de Burkina Faso, pasamos un par de noches en Gorom Gorom para asistir a su mercado semanal, donde acuden gentes de diversas tribus. Los mercados no empiezan muy temprano, ya que la mayoría viene desde muy lejos y se desplazan a pie o en burro. Para hacer tiempo, nos acercamos a un asentamiento que está un par de kilómetros más allá del pueblo. El que ha quedado al cuidado de la gran familia que allí habita (los demás hombres se han ido ya al mercado), nos muestra con cariño uno de sus tesoros recientes: un nuevo dromedario. El ganado es aquí un tesoro, una fuente de vida.
Camerún Noroeste
Estaba cerrada, pero acariciamos la posibilidad de que nos la abrieran y nos vendieran un queso... ya salivábamos sólo de pensarlo. Preguntamos a una mujer, y le decimos que queremos comprar queso. Entra en una casa y al poco sale otra mujer con la llave y nos lleva allí. El local es muy pequeño, tienen todos los aperos clásicos para hacer queso y dos neveras domésticas. No hay queso, pero sí yogur. Lo probamos y... increíble, qué sabor!!!.
Un hurra por las mujeres emprendedoras de todo el mundo, incluso de lugares tan apartados como éste.
Etiopía Norte
Llevábamos apenas unos minutos de visita en las iglesias talladas en la roca de Lalibela, cuando descubrí a este monje o joven religioso, sentado a la puerta de una de las iglesias. ¡Cómo no hacerle una foto, en tamaña pose y con ese gorro de color amarillo o naranja!. Realmente destacaba. Mientras pensaba en cómo hacérsela para ser discreta y que no se molestase, empecé a observarle. Él estaba observando a los occidentales que andábamos por allí, con una expresión divertida. Incluso, en un momento dado, alguien llamó a otra persona en voz un poco alta, y éste, el monje, se echó a reír bajo su manta. En fin, creo que se lo pasó bien! :-).
Etiopía Sur
Ante el majestuoso río Omo, en el sur de Etiopía, la vida de los Karo se ve interrumpida muy de vez en cuando por algún grupito de guiris que llega hasta allí en sus 4x4. Quizá esto se acabe pronto, cuando concluyan las obras de una gran presa que embalse las aguas de este río, que además el gobierno no piensa repartir con los habitantes del lugar (qué raro, ¿no?), pero esa es otra historia...
En ese par de días que pasamos allí, un niño pequeño, que apenas hablaba por cierto, no paraba de revolotear entre nosotros. Enseguida empezó a coger las cámaras de uno y de otro y adoptaba todos los gestos que nos había visto hacer. Aparte de eso, de vez en cuando se mostraba mimoso, posaba para las fotos como el mejor modelo y nos tenía a todos enamorados, para qué negarlo :-). Sus padres vinieron a por él cuando era de noche y nos disponíamos a cenar. Tenía que irse a dormir!! él no quería y lloriqueaba, y la madre se lo llevaba con gesto severo. Cuando nos fuimos, al día siguiente, después de presentarse en el desayuno apenas había amanecido, lloraba de nuevo desconsoladamente. Espero que el contacto con estas gentes tan diferentes que somos nosotros, con esa tecnología que es la de las cámaras, lo integre bien con su condición de karo, su cultura, su respeto por el medio, etc. Sólo lo espero, lo anhelo y lo deseo. A veces me entran dudas al respecto y no sé si está bien que vayamos allí, que irrumpamos en sus vidas así, a veces...
China
En Kashgar, en la gran plaza que preside la mezquita del viernes, observando la cantidad y variedad de gentes que se mueven por allí... chinos han, nómadas kirguises, uzbekos, titiriteros llegados de no se sabe dónde (con su carromato y todo), etc., etc.
Este grupo de personas de rasgos muy poco orientales me llamó la atención.
Me acerqué a hacerles una foto, aunque sus miradas me parecían algo hoscas, hasta que empezaron a sonreír ligeramente, como la Gioconda :-)... Luego intentamos comunicarnos por gestos, pero no hubo manera más que de agradecerles su permiso. No sé si eran ubzbekos (por el gorro bordado que llevaba alguno), o gitanos de Asia Central. Eran guapos, de ojos muy claros y miradas francas, eso sí :-).
Irán
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| Isfahan, mezquita del Viernes Esta familia insistió para que les hiciera una foto con mi cámara. Entonces no llevaba digital, una pena porque seguramente les hubiera gustado verla.... |
Vietnam
Estábamos en Roon, un pueblo de pescadores en algún lugar de la costa de Vietnam. Era pleno mediodía y caía el sol a plomo. El mercado estaba casi vacío ya, pero aún quedaban algunos puestos. Me llamaron mucho la atención unas mujeres mayores y les pedí permiso para hacerles una foto. Asintieron con timidez, quizá halagadas, pero no "posaron", lo cual agradecí mucho. Me llamaron la atención sus rasgos, no demasiado orientales y seguramente más mayores de lo que aparentan. Los ancianos no son muy visibles en Vietnam. Muchos murieron en las guerras. Quizá estas mujeres eran adolescentes, quizá combatientes en el Vietcong, o en el otro lado. Quién sabe. No compartimos idioma, no pudimos conversar y me hubiera gustado tanto...
Mali
Frente a la ciudad de Gao subimos a la Duna Rosa, en plena Curva del Níger. Enseguida nos vimos rodeados de niños correteando y pidiéndonos las botellas de agua. Nos fuimos separando, cada uno iba a su paso, y hubo un momento en que me quedé sola con al menos doce niños a mi alrededor, je, je. Me puse a cantarles canciones a voz en grito y ellos a imitarme. De ahí seguimos jugando, ellos haciendo el tonto con sus chanclas y sus carreras duna abajo - duna arriba. Un sitio mágico y vivo gracias a ellos.
Kirguizstan
Niños kirguises en algún lugar camino del Pamir (Kirguizstan)
Llevábamos apenas un día en Kirguizstan. Nos encaminábamos hacia el Pamir, una cordillera con picos de 7.000 m. de altura, y entrando en un valle vemos que al lado de la carretera un montón de jinetes están haciendo una especie de carreras en el prado. Nos paramos y observamos. Están practicando un antiguo juego de Asia Central.
Se acercan estos niños en su caballo (el padre mirando atentamente, no creáis), y me enamoro de esta especie de Heidi que con la soltura y desparpajo de quien lleva haciendo esas cosas toda la vida, monta y guía al caballo, llevando a su hermano mayor "de paquete".
Camerún
| ... Vaya cambio, eh? :-) (Foto cedida por mi compañera de viaje Maribel) |





Desde luego que cuando salimos fuera, aprendemos mucho, y dejamos de mirar por un momento, nuestro ombligo (que ya es mucho).
ResponderEliminarBuen par de fotos
Saludos
Completamente de acuerdo contigo, Gildo. Mil gracias por estar ahí :-)
EliminarQue buena idea, y sobretodo con esas fotos tan buenas que tienes que dicen tanto... Pues, por aquí me dejaré caer de vez en cuando. Saludos
ResponderEliminarMuchas gracias Valeria!! Me alegro de que te guste la idea y de verte por aqui, asi que bienvenida! :)
EliminarEs lo mejor de los viajes sin lugar a dudas. Cuando haces un viaje a París por ejemplo y ves un montón de cosas pero no has hablado con nadie... te vienes medio vacío. Es sin duda la salsa de los viajes y yo lo añoro muchas veces por culpa de no saber inglés, aunque como dice, con un solo gesto puedes llegar a comunicarte.
ResponderEliminarPensaba que ibas a poner más fotos!!
Un abrazo!!
Gracias Victor, efectivamente así es, y es una lástima que los idiomas nos impidan hablar más y mejor con los otros, una asignatura pendiente en nuestro país para mucha gente (me incluyo), pero la comunicación se encuentra siempre aunque no sea del todo satisfactoria.
EliminarLa idea es ir subiendo fotos con comentarios poco a poco, igual que en la otra sección "Maravillas del mundo"... cada x tiempo iré actualizando esta página, y poco a poco se acumulará un "historial". Avisaré con recordatorios, aunque no en cada ocasión para no correr el riesgo de "spamear" al personal :-)
Gracias de nuevo por pasarte y comentar! :-)
Que buen recorrido por el mundo......y que personajes tan auténticos.
ResponderEliminarComo me gusta.
Saludos
Gracias Gildo! es lo mejor de los viajes, en cualquiera de sus formas y formatos. Si vas a los sitios y no te acercas a la gente, o dejas que se te acerquen, en mi humilde opinión estás viajando mucho menos, aunque hayas llegado hasta allí. :-)
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